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Preparar tu incensario con carbón y resinas es sencillo y relajante

Bienvenidas al fascinante mundo del incienso, una herramienta ancestral utilizada en diversas tradiciones espirituales y místicas para elevar la energía, purificar el espacio y conectar con lo divino. En este artículo, te guiaré a través de un viaje místico para preparar tu inciensario de una manera que trascienda lo ordinario y se adentre en lo sagrado.

Materiales 
¿Cómo crear tu espacio?
Antes de encender el incienso, es importante preparar el espacio adecuado para tu práctica. Enciende velas, reúne tus cristales o elementos naturales, como plantas o conchas marinas, y crea una atmósfera que te conecte con lo divino, la naturaleza y contigo misma. Busca un lugar tranquilo y seguro donde puedas colocar tu inciensario. Asegúrate de que esté lejos de corrientes de aire y materiales inflamables.
Establecer intención:
Cada gesto en el proceso de preparación del incienso puede ser elaborado con intención. Antes de encenderlo, tómate un momento para establecer una intención clara y positiva para tu sesión. Visualiza tus deseos, afirmaciones o metas mientras infundes tus pensamientos en el humo aromático que está por venir.
Prepara la base: 
Coloca una base resistente al calor, como un platillo de cerámica o metal, para proteger la superficie en la que colocarás el incensario. Puedes descubrir nuestros inciensarios aquí. Un truco: añade una capa delgada de arena o sal en la base para ayudar a distribuir el calor de manera uniforme y mantener estable el incienso.
Prende:
Te recomiendo que enciendas una vela para tener la llama constante de fuego y poder encender el carbón, si no tienes, con un mechero. Sujeta con unas pinzas la pastilla de carbón y acércala a la llama. Verás chispas y humo mientras el carbón se enciende.
Colocar el incienso: Una vez que el carbón esté listo, colócalo en el centro del incensario sobre la capa de arena o sal. Espolvorea una pequeña cantidad de incienso en forma de resina, hierbas o madera sobre el carbón caliente. Puedes experimentar con diferentes tipos de incienso para crear aromas únicos y personalizados.
Disfrutar del aroma: Una vez que el incienso esté ardiendo suavemente, siéntate cómodamente y deja que su fragancia te envuelva. Puedes meditar, leer, practicar yoga o simplemente relajarte mientras disfrutas del aroma reconfortante y sanador del incienso.
¡Disfruta del ritual de preparar tu incensario con carbón y sumérgete en los aromas místicos y relajantes que este método puede ofrecer! 
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